En toda tu vida creces, pero justamente es la vida quien te ayuda a crecer. Porque en ella cometemos errores, nos tropezamos, nos caemos, nos equivocamos, y casi siempre, cueste lo que cueste, nos levantamos y seguimos adelante. Y eso es lo bueno. Es poder darte cuenta de lo que haces mal e intentar cambiarlo. No importa si la forma en que lo intentas no sea la correcta ni la que todos dicen que es la mejor. Yo se que la que elegí, es la que me hace sentir mejor. O quizás no sea la que me haga sentir mejor, sino la que creo que es la mejor. Capaz que un tiempo me termine dando cuenta de que la que había elegido no era la correcta, y perdí. Pero gane. La satisfacción de saber que lo intente, y que aprendí algo nuevo. Porque todo lo que hacemos nos deja marcas. Porque todo lo que hacemos nos define como personas. Porque no esta mal guiarse por nuestros pensamientos, antes que los de los demás. Porque solo yo sé como vivir mi vida, solo yo sé lo que siento y lo me que pasa. Y nadie mas lo puede saber, aunque intenten, y aunque crean. A medida que pasan las etapas, el tiempo, los días, cada uno se va a ir dando cuenta que todo se puede superar.. que nada es imposible. Que si queres, podes. Aunque cueste, y aunque creas que muchas veces esta todo perdido. Nunca es tarde para volver a empezar, nunca algo es tan complicado como para que dejes de creer en lo que esperas.
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